miércoles, 2 de febrero de 2011

TRHONE

La Maldad personificada es repulsiva a simple vista.
Pero mientras mas estudiamos la personalidad del Diablo, más fascinante nos resulta.


Satán dirige un ataque al Cielo y sale victorioso. Arroja a Ialdabaoth (es decir, Jehová) al Infierno y asume su trono...
"Y Satán halló inmenso placer en la adoración y en el ejercicio de su gracia; amaba escuchar sus palabras de sabiduría y ver sus muestras de poder..."
"Satán, cuya piel había temblado, hace mucho tiempo, con solo pensar en la idea de que el sufrimiento prevalecía en el mundo, se sentía inaccesible a la piedad. Veía a la muerte y al sufrimiento como el feliz resultado de su omnipotencia...
el sabor de la sangre de sus víctimas ascendía hasta él como el aroma del incienso... llegó a condenar la inteligencia y a odiar la curiosidad. Se negó a aprender algo más, por temor a que si adquiría más conocimientos podía dejar ver que no lo sabía todo... entonces el denso humo de la Teología llenó su cerebro... los siglos pasaban como segundos...entonces, un día, desde las alturas de su trono, dirigió su mirada a las profundidades del Abismo y vió a Ialdaboath en la Gehenna, donde él mismo lo había encadenado hacía mucho tiempo.
En medio de la Oscuridad sempiterna, Ialdabaoth conservaba su porte altivo. Ennegrecido y destrozado, terrible y sublime, miró hacia arriba, al palacio del Rey del Cielo con una mirada de profundo desdén, y acto seguido tornó la faz. Y el nuevo dios, mientras miraba por encima del hombro, observó pasar ante su turbada conciencia la luz de la inteligencia y el amor. Y he aquí, que Ialdabaoth se hallaba contemplando la Tierra y, viéndola hundirse en la maldad y el sufrimiento... se levantó... y de ahí en adelante se dedicó a instruir y consolar a la humanidad..." Pero eso no era más que una pesadilla que estaba teniendo Satán.
Aún no había comenzado su guerra contra Dios, y se despertó bañado en sudor... "Camaradas" dijo Satán a los que se hallaban a su alrededor, "No! No conquistaremos los cielos! Ya tenemos poder suficiente.
La guerra engendra guerra, y la victoria derrota. Dios conquistado se convertiría en Satán; Satán, al conquistar, se convertiría en Dios. Que los Hados me libren de semejante Destino; amo al Infierno que dio forma a mi genio. Amo la Tierra, donde he hecho algún bien... ahora, gracias a nosotros, dios se halla desposeído de su imperio terrestre, y todo ser pensante que habita en ese globo lo desdeña o lo desconoce.


http://www.youtube.com/watch?v=DEMMbnX2m00